El otro día escuché a alguien decir que alguien había dicho que existen dos clases de idiotas, quienes prestan sus libros y quienes los devuelven.
Hace rato no acomodo mi biblioteca, pero sé que más de una persona tiene libros míos que no ha devuelto. Yo integro más bien ambos polos de la idiotez.
Pero la cosa no termina allí, porque mi idiotez a esta altura es inconmensurable. Voy en busca del disco Bocanada de Cerati, lo encuentro luego de repetirme que debo ordenarlos, abro la caja y que pasó: ESTÁ VACÍA, lo peor del caso es que hace más de dos meses que no la abro, o sea hace más de dos meses que alguien se quedó con mi disco.
Ya ven ahora sólo me queda la caja original, con mi nombre!, sí cuando lo llevé para pasar música, tuve el cuidado de ponerle el nombre a cada una de las cajas. Hasta ahora el único que falta es ese.
El único disco de Cerati que he comprado ya no está conmigo.
La idiotez, creo, no me abandonará nunca.
Sobre la idiotez humana
Marzo 2, 2007 · 3 comentarios
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3 respuestas hasta el momento ↓
magnético // Marzo 4, 2007 a 12:18 am |
A mí me pasó algo así con “Love”, de los Beatles: tenía la cajita y no encontraba el disco por mucho tiempo. Consejo: revisá todos los equipos, computadoras, reproductores de dvd, discmans y etc que tengas y hace mucho no uses. El mío apareció así.
josemadryn // Marzo 15, 2007 a 2:28 am |
prestar un libro? ni loco. Bueno hace unos dias transe, preste los cuentos completos de Saer. Librazo. A un amigo de hace veinte anios. Por ahora no me lo devolvio pero cada vez que lo veo me dice donde lo tiene, por ejemplo: “lo tengo arriba de la mesa de luz” como para que yo sepa que el libro esta, que esta vivo. Seguire siendo su amigo? Si el libro no aparece pronto seguro que no. Y me sentire tambien un soberbio idiota.
Mariana // Marzo 15, 2007 a 9:00 pm |
Hola José, es difícil no prestar un buen libro, sobre todo si nos gustó mucho leerlo.