Mediodía de domingo, nubes, fresco, poco para hacer. Me enfrento a los prejuicios y decido por fin ir a ver “Perfume”.
De movida sabía que no iba a gustarme más que el libro, me crucé con poca gente que fue a verla, alguien me comentó, que en la película es impresionante el nacimiento de Jean-Baptiste Grenouille, a lo que acoté: bueno en el libro sí que es increíble la descripción.
Es que las palabras en este caso son más potentes que las imágenes. Leyendo el libro hasta podés oler. Con la película sentí que lo esencial no estaba.
La imagen que tenía en la cabeza del protagonista poco tenía que ver con el actor que lo representaba en la pantalla grande. Es que leyendo el libro, me lo imaginé, deforme y feo, sin olor (cosa que pasa casi inadvertida en el film). El rechazo que él provoca, no se ve. Al menos no el rechazo que me provocó al leerlo.

De todos modos tiene buenas imágenes, sobre todo hacia el final.
Acá dejo una crítica mucho mejor que esta hecha hace un par de meses por Ramiro en Absurda y Efímera
Lo esencial es invisible…
Marzo 4, 2007 · 4 comentarios
Categorías: Que se puede hacer salvo ver películas

4 respuestas hasta el momento ↓
Ramiro // Marzo 5, 2007 a 6:13 am |
Cierto. Ese actor es muy lindo para ser Jean Baptiste.
Mariana // Marzo 5, 2007 a 11:05 pm |
En mi imaginación era como el Jorobado de Notre Dame.
Santiago // Marzo 9, 2007 a 7:58 pm |
Yo abandoné el libro porque me dormía en el subte… y la película tampoco me gustó… se parece mucho a Mariano Martínez el actor…
saludos
Mariana // Marzo 10, 2007 a 1:15 am |
Con el libro me pasó lo inverso que con la película, me gustó mucho el comienzo, pero me costó llegar al final. No es un libro que haya leído de corrido por cierto.