Tarde de sol. Calles de piedras. Negocios con frutas y verduras. Gente corriendo. Mirada penetrante. Ladrido agudo. No hay salida. Es a ella a quien quiere. Nadie más lo ve, pero ahí está. Perro lobo. Lobo perro. Aúlla y ladra. La espera. Ella lo sabe. Disimula. Intenta comprar más verduras. Los ojos penetrantes la agujerean. Mira la baba que brota de su boca. La furia contenida. No hay escapatoria. Correr sin rumbo. Ahora son más. Se multiplican como las piedras, como las hojas que caen de los árboles. Aullidos. Cacería. Ya la noche cae. Siempre corriendo. Siempre escapando. Las calles se alargan. La gente escapa. La luna aparece y da la orden. Los perros corren, la gente se desintegra. Ella lo sabe. Ella escapa. Ella escapa. Los perros aúllan. La noche cae.
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