Instant – táneas

Cuando una película me gusta, por lo general intento volver a verla. Sobre todo si la están pasando por el cable. Lo que empieza a ocurrir es algo maravilloso, en un punto deja de interesarme la trama. Eso ya lo sé, entonces empiezo a detenerme en los detalles.
Anoche volví a ver “Perdidos en Tokio” de Sofía Coppola. Hubo imágenes que quise guardar como fotografías en mi retina. Una es la de Scarlett (Charlotte) sentada en la ventana de su habitación viendo Tokio desde arriba. Y la otra es cuando ella está acostada en posición semi fetal en la cama y él (Bob) está extendido boca arriba a su lado. Solo por esas imágenes valió la pena dejar de manipular el control remoto.

scarlet.jpgperdidos-en-tokio.jpg

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20 Respuestas a “Instant – táneas

  1. Estuve a punto de volver a verla por las mismas razones que usted señala. Sucede que cuando lo hago me entristece que esos momentos sucedan tan rápido ¿Qué piensa usted que Bill le dice a Scarlett al final de la peli?

  2. Dicen q una peli gusta de verdad cuando tenes ganas de volver a verla…

    Cuando la vi no me fascino pero era antes de enamorarme de Murray ja… la volveremos a ver…

    Cuando el arte ataque

  3. qué bárbaro… anoche escribí tomando la escena de ellos dos en la cama (lejos, “la” escena de la película para mí) y no conocía tu blog… y hoy, linkeando y linkeando, llegué justo a este post.
    cosas que pasan…

    (ahora, sigo leyéndote)

  4. Me encanta cuando se van de joda los dos por Tokyo y terminan cantando en el karaoke.

  5. Nunca entendí lo que le gustó a la gente de esa película. Recuerdo haber ido al cine, recuerdo que la trama iba sobre el tedio de dos personas, recuerdo que a los pocos minutos el tedio se me contagió, inexorable, y sólo la memoria del aplauso unánime de la crítica me hizo desistir de levantarme e irme a despabilar. Luego de terminada, todos salieron con la misma misteriosa sonrisa que se leía en los diarios, y yo, como a quien le comunicaron el secreto más maravilloso del universo, pero un idioma incomprensible. Así la desesperación de no entender.

  6. en realidad me parece que lo que sucede en la peli es misterioso y ambiguo, ahí está toda la magia. Hay como una necesidad de saber “qué le dijo”, una inquietud que busca tranquilizarse, un cerebro que busca entender (desde la trama hasta “qué le vieron”). Podría verse como una película sobre lo incomprensible, sobre esa brecha que continuamente procuramos cerrar.

  7. por ejemplo, ambigüedad: bien decís Mariana, posición “semi fetal”: ¿qué catzo significa una posición “semi” fetal? La ambigüedad de toda imagen muda, explotada al mango.

  8. Siempre rehuí los aplausos atolondrados y los misterios incomunicables. Una cosa es símbolo abierto, otra es deliberado soborno a la crítica (no estoy hablando de dinero). Harto se loó en medios especializados como El Amante o Cinequanon, pero recordar que por los mismos tiempos (año 2003) se loó “Escuela de Rock”, y se denigró “21 gramos”, o “Las invasiones bárbaras”. Esas cuatro películas se tornaron bandera del nuevo progresismo del cine: rechazar las dos últimas por obvias y abrazar “Lost in Translation” por sutil, o “School of Rock” por honesta, me parece una nueva vuelta de tuerca de ser reaccionario. Se decía que las dos películas extranjeras (mexicana y canadiense), que se supone tendrían que ser estandartes del progresismo porque no venían de Hollywood, explicaban todo demasiado claramente, mientras preferían adular a la película “ambigua” de la hija mimada de un director de culto, o a la simpatía de un actor malo pero inimputable como es Jack Black. Hoy ya no defienden más a Sofía, ahora que no tuvo problemas en despacharse con una versión fashion y lavada de María Antonieta, ni tampoco pretenden que la nueva “Escuela de Rock” (Nacho Libre) es la quintaesencia del séptimo arte. Yo no niego que “Lost in Translation” tenga momentos estéticos válidos; lo que denuncio es que se ha convertido, por razones probablemente equivocadas (nada peor que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”), en objeto de culto y en modelo del nuevo cine. Tampoco digo que ésta sea tu postura, Mariana. Inútil discutir sobre gustos: yo discuto posturas.

  9. Sí, pero es difícil de dilucidar lo que decís, Leandro, porque por ahí lo que para vos es una postura no es sino un gusto diferente al tuyo. La mina también hizo vírgenes suicidas. Películas flojas… no se puede ser lapidario. Películas flojas hizo Coppola padre, Jardines de Piedra, por ejemplo, y convengamos que su obra es bastante sólida, por decir algo. Yo le doy crédito a Sofía, Lost in Translation me parece una gran película, por lo que decía antes, principalmente. No es cine clásico, demás está decirlo. Sus valores no están en la trama, es una película de climas, que da un rodeo para decir lo que tiene que decir. Que no es algo definido, además.
    ¿Un misterio incomunicable? La angustia, por ejemplo. Muchas cosas de lo humano son incomunicables, por eso se abordan por la ambigüedad. Todo símbolo es impreciso o sustituíble, pero hay cosas que no se pueden simbolizar.

  10. Está bien, no tiene sentido la confrontación de gustos. Doy crédito a LIT como el film que me hizo descubrir a esa gran mujer que es la Scarlett. No digo que sea una mala peli. Fui indiferente a ella, fracasé con ella, y no me gusta que sea la use para denigrar a otras películas. Ya 2003 pasó, por suerte. Acaso Ford Coppola padre pase a la historia como un gran cineasta y la hija como una gran diseñadora de modas, no sé. Envidio a quien pueda disfrutar cualquier película que yo no: esa persona sin dudas obtiene una felicidad que yo no.

  11. ¿Por dónde empezar?
    Cuni: No sé lo que le dice al final, creo que está bueno así, como dice Carlos en uno de sus cometarios: Importa realmente saberlo?

    Jlo: Hay veces que no solo las queremos volver a ver porque nos gustó, sino tan solo porque algo quedó picando.

    Betina: Bienvenida! Llegaste en el momento de mayor debate! Espero sigas viniendo por estos lados.

    Tomás: En cuanto escenas, además de esa es muy graciosa la del programa de televisión al que lo invitan. El japonés rubio que lo quiere hacer bailar a Bob.

    Leandro y Carlos: Me gusta el debate que abrieron al respecto. Leandro recuerda el tedio que le provocó la película y su querer entender. Tal vez no haya que entender demasiado. También entiendo el punto de los aplausos y del culto, como dije en mi post sobre los musicales. Lars von Trier será un genio pero a mi “Bailarina en la oscuridad” lo único que me provocó fueron ganas de gritarle a Björk que no sea tan estúpida.
    El cine como cualquier arte ( si es que realmente es el 7mo) suele ser muy subjetivo. La película en cuestión no provocó lo mismo en mi la primera vez que la vi, que esta última. Por ejemplo me sorprendió haber grabado esas imágenes viéndola el domingo a la noche y ayer después de escribir, buscar por buscar y encontrarlas, hasta me sentí algo estúpida. Que fue lo que vi, las imágenes en la pantalla o las fotos hace años. Todo se torna ambiguo nuevamente.
    Me parece que lo que mejor resume el asunto es lo que bien decís Carlos, no es una película con una trama, es una película de climas, y eso es lo que logra sin dudas.
    Siento que me estoy repitiendo. O repitiendo lo de ustedes.

  12. Fellas. Fellas y señoritas. ¿Cómo que una película sin trama? Vi y sigo viendo LIT (porque la entremiro cada vez que la engancho en el cable) como una historia de amor. En un clima banal (o sea: todo lo contrario) donde la decisión tomada es tomar ninguna.
    Por lo demás, el Murray más reciente me cae macanudo. En “Lost…”, en “Broken flowers”, en “The Life Aquatic”. Creo que se debe a un minimalismo actoral (si una categoría así es posible, ¡cosa que no sé por mis limitaciones respecto al cine!) suficientemente expresivo para mostrar estas cosas… Digo: yo muchas veces veo a la gente, por ahí, viviendo vidas e historias aparentemente sin estridencias ni pasiones; pero me basta mirar un poco más y zás, le adivino todo un aparato de cosas sucediéndole.
    Tantísimas cosas suceden en “Lost in Translation”, pero no se ven así nomás. Y lo bueno es que no se trata de lupas, saberes, competencias o “sensibilidades” para poder verlas. En fin, qué sé yo.

    (Mi acuerdo con Leandro, por otro lado, en cómo en su momento LIT se volvió bandera… Pero esas banderas son unas tiritas de risa en menos de dos años, en estos casos. ¿No? Digo: yo no creo que haya demasiada novedad en esta peli, a la vez que festejo su modo específico de contar lo que tiene para decir.)

  13. Ah! las palabras que se escapan, las que no quieren salir, las que no tipeo al escribir.
    Como decirlo, a ver? Una película a la que se le encuentran muchísimos más sentidos cada vez que se la vuelve a ver.
    Si lo digo en el post, el argumento (la trama) dejó de importarme, empecé a ver más allá. Por eso quizá termine diciendo que no la tiene, y veo los climas y los climas se transforman en la trama.
    Y claro que es una historia de Amor.
    Por otro lado me gustó lo de actor minimalista. ¿Quién pudiera?

  14. Es que historias de amor sutiles hay mil, y mejor hechas que ésta. A mí LIT no me pareció mala, me pareció del montón, nada especial. Para historias de amor sutiles me quedo mil veces con “Con ánimo de amar”, por ejemplo (“Fa yeung nin wa”, del gran Kar Wai Wong): mucho más innovadora, con mucho más “food for thought”, y definitivamente con muchísima más materia emocional que la -para mí- superficial LIT. Murray estuvo bien (Murray hace rato que está bien, luego del traspié de los Cazafantasmas), especialmente en la sesión de fotos. Scarlett, hermosa, como siempre. Dos grandes adornos no terminan de decorar una habitación vacía.
    Con Puck estoy de acuerdo: no ha sido un mojón nuevo en el desarrollo del cine, que tiene hitos de lejos más importantes. Sé que a muchos, a la mayoría, LIT les provocó un algo que son incapaces de explicar, y en eso hay mucho del arte, de la llegada del arte: “si se puede explicar no es arte”, diría alguien. Celebro, con Puck, que provoque felicidad en mucha gente; me da infinita tristeza no ser parte de una felicidad cualquiera, de una más.

  15. Leandro: No sé si decirte que vuelvas a verla. Creo que ahora encima va a estar cargada de todos estos comentarios que pueden jugarte en contra.
    “Con ánimo de amar” es otra de las películas que volvería a ver. Ah! ella bajando esas escaleras con esos vestidos, otra instantánea.
    Y por favor no estés triste…

  16. no es que sea “sin trama”, lo que pasa es que la trama no es lo más importante, quise decir. Murray, sobre todo en “vida acuática”… no es que esté bien, es un ícono. Un personaje un poco extraviado. No sé si la han visto a Gena Rowlands haciendo de loca en las películas de Cassavettes. Bueno, es magnífica, aunque de a ratos sobreactúa. Murray en vida acuática hace un loco perfecto, quiero decir que ataja toda esa avalancha gesticuladora que el cliché dibuja en la cara del loco. Es la otra cara de la luna Rowlands. Bueno… la locura es variopinta. Se puede amar a la Rowlands aunque sobreactúe, se puede amar a Steve Zissou y sobre todo se puede amar a Cassavettes. Hoy estoy con ánimo de amar, jajaja. Media floja esa, le sacás las caderas, el tanguito, la vianda de fideos y no queda nada.
    ¡Gena, volvé!

  17. Poah, mirá la que se armó. Me gustó la peli, algunas partes mucho, en otras me empantané un poco. Hace unos meses contaba en el blog que había caído por esas cosas del zapping en el final, ahí donde él se acerca y la besa, le dice algo y ella sonríe. Decía, yo, que podía ser, ese algo: estoy loco por vos pero es necesario que me vaya a elegir qué color de morado quiero para la alfombra. Decía, también, que la identificación, y por lo tanto el gancho, se podía dar ahí, en ese desgarramiento al decidir dejar atrás lo que podría haber sido hermoso, porque uno es adulto y práctico, o yo qué sé por qué.
    La trilogía (en algún lado leí que el director lo planteó así, como trilogía) Felices Juntos, Con Ánimo de Amar y 2046 me parece fabulosa.

  18. estimada Vero, usted con tres películas me arma una trilogía, y con cuatro me arma un ciclo. Cuando pueda voy a mirar 2046 con ánimo, ya no de amar, sino más bien de darle la derecha al Wor Kan Ése; si él dice que es trilogía por algo habrá de ser (en realidad sucedió que a ver la tercera no iba nadie, era un fracaso, y se largó con esa versión, “es trilogía”, dijo)

  19. Estoy gratamente sorprendida de lo que se armó.

  20. Hola , me gusto tu blog , esta relindo y con respecto a perdidos en tokio a mi tambien me encanto esas escenas que describes , ademas la cara de Bob Harris desde el comienzo es para ponerse triste sinf snif.

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